¿Qué es Cromatografía y para qué sirve?

HPLC Cromatografía Líquida

El término cromatografía proviene de la palabra griega chroma que significa color y graphein que significa escribir, se refiere a una escritura en color o a través del color. Los primeros ensayos de esta técnica consistían en la extracción de pigmentos de plantas con la ayuda de un solvente orgánico. El primer uso registrado de la cromatografía en columna se le otorga al científico ruso Mikhail Tsvet que trituró carbonato de calcio en un tubo y posteriormente agregó hojas de una planta verde homogeneizadas, seguido de un solvente orgánico. Tsvet observó bandas de colores separadas a medida que el solvente pasaba a través del tubo.

¿Qué es la cromatografía?

Actualmente cromatografía es el nombre que se le da a un grupo de técnicas utilizadas en la determinación de la identidad de sustancias, en la separación de componentes de las mezclas y en la purificación de compuestos. Esta técnica es muy efectiva y por lo tanto se utiliza tanto a nivel de investigación como a nivel industrial.

Aunque actualmente existen variaciones de la técnica dependiendo de las necesidades o el tipo de sustancias a investigar, todos los sistemas contienen una fase estacionaria y una fase móvil; la fase estacionaria puede ser un sólido o un líquido que se queda fijo en la misma posición, mientras que la fase móvil puede ser un líquido o un gas que corre a través de una superficie y de la fase estacionaria.

Los componentes en una muestra a analizar se irán distribuyendo entre estas dos fases, a medida que la fase móvil atraviesa la fase estacionaria en un proceso denominado elución, la separación de los distintos componentes de la muestra se da como resultado de repetidos procesos de sorción-desorción de estos componentes debido a su afinidad química por una u otra fase, finalmente, la separación de estos componentes se puede visualizar mediante una gráfica denominada cromatograma.

¿Qué tipos de Cromatografía existe?

Aunque los principios fundamentales son los mismos, por fines prácticos se acostumbra clasificar los métodos cromatográficos según el estado físico de la fase móvil, según esta clasificación tenemos la cromatografía líquida, cromatografía de gases y cromatografía de fluidos supercríticos.

En la cromatografía líquida, la fase móvil es un solvente o mezcla de solventes y la fase estacionaria un sólido que interactúa con las sustancias que se desea separar, (cromatografía líquido-sólido) o bien, un líquido inmiscible con la fase móvil depositado en la superficie de un sólido (cromatografía líquido-líquido).

Existen diferentes arreglos para este tipo de cromatografía, puede hacerse en columna, en papel o en capa fina y en HPLC. En el próximo blog se abordará esta técnica con más detalle.

En la cromatografía de gases la fase móvil es un gas inerte (helio o nitrógeno) y la fase estacionaria es un sólido (cromatografía gas-sólido) o un líquido “sostenido” por un sólido inerte (cromatografía gas-líquido). Este tipo de cromatografía siempre es en columna, ya que es la única manera de que la fase móvil gaseosa se mantenga fluyendo, confinada dentro del sistema. La columna puede estar rellena con la fase estacionaria, en forma semejante a la cromatografía líquida, o bien la fase estacionaria puede depositarse sobre las paredes de un tubo muy delgado (0.25mm de diámetro) y largo (hasta 100m). Este tipo de columnas se conocen como columnas capilares y proporcionan la mayor capacidad de separación.

Finalmente, la cromatografía con fluido supercrítico (SFC) es una técnica de separación en la que la fase móvil es un fluido por encima de sus temperatura y presión críticas. Se utiliza para el análisis y purificación de moléculas de bajo a moderado peso molecular. Los principios son similares a los de HPLC sin embargo en SFC se utiliza típicamente CO2 como fase móvil.

¿Para qué sirve la cromatografía?

Las técnicas cromatográficas son muy útiles para la separación de compuestos de distinta naturaleza contenidos en una muestra, además nos permite identificar estas sustancias, cuantificarlas y clasificarlas de acuerdo a su pureza de una manera muy precisa, algo que es muy valorado en un laboratorio de ensayos, puesto que estos necesitan cerciorarse de que las metodologías que utilizan en sus análisis son los suficientemente confiables para garantizar la validez de sus resultados, hemos de decir que, en ese sentido, las técnicas cromatográficas, en especial la cromatografía de Gases y HPLC son las idóneas para este propósito debido a su alto nivel de sensibilidad y exactitud de los resultados.

Para más información acerca de qué equipos son necesarios en análisis por cromatografía de gases y HPLC, contáctanos. Contamos con un equipo de expertos que podrán asistirte según tus requerimientos. Esta publicación continúa en nuestros blogs informativos de Farmacéutica.